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EL MUNDO DESDE EL SUR | Sergio Tejada | Carrera rumbo a la presidencia de Perú 04-06-2026

2026-06-05 10 Dailymotion

En Perú, la campaña electoral rumbo al balotaje presidencial del próximo 7 de junio entró este jueves en su fase final con los actos de cierre de los candidatos.

Por un lado, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y, por el otro, Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú, cierran sus campañas en una contienda marcada por la incertidumbre y la expectativa ante un posible resultado ajustado.

Sánchez se vio obligado a modificar el lugar previsto para su acto de clausura. Esto ocurrió luego de que la Municipalidad de Lima, cuyo alcalde es el derechista extremo Renzo Reggiardo, negara el permiso solicitado para utilizar el Paseo de los Héroes Navales en el centro de la capital. La comuna provincial sustentó su decisión bajo el argumento de que continúan vigentes las restricciones sobre marchas y concentraciones masivas en el centro histórico.

Finalmente, analizamos el escenario preelectoral tras una campaña que cobró mayor intensidad luego de que se oficializaran, el pasado 17 de mayo, los resultados de la primera vuelta.

"El escenario político y la crisis estructural

El Perú está mostrando una tendencia clara: parece que Roberto Sánchez va a ser efectivamente el próximo presidente, y tiene algunas condiciones favorables dentro de este escenario tan complejo. Sánchez cuenta con mucha experiencia en política (23 años), asumió diferentes cargos a nivel municipal y actualmente es diputado. Es el líder de un partido al que se están sumando diferentes líderes políticos; varios de ellos, por cierto, fueron atacados e inhabilitados por el fujimorismo desde el poder abusivo que tuvieron en el Parlamento, como Martín Vizcarra, quien ha planteado su voto por Roberto Sánchez.

Creo que esta elección se parece mucho a la del 2021, en la que ganó Pedro Castillo por un margen muy ajustado. Sin embargo, Castillo era un invitado de Perú Libre, y el partido le jugó en contra desde el primer momento. Hubo muchas pugnas por el poder, mucho sectarismo, y él no tenía el control total sobre el instrumento político. La situación con Roberto Sánchez ahora es diferente: él es el líder de Juntos por el Perú, un partido que ha pasado por varias elecciones, que ha tenido representación y que posee una mayor capacidad de maniobra.

Ahora bien, considero que la crisis que hemos atravesado -con ocho presidentes en diez años- no es un problema derivado solamente de las tensiones en la clase política, sino una consecuencia de condiciones estructurales. Estamos sobre las ruinas del neoliberalismo; un Estado que desatendió a la ciudadanía, con más de un 70% de informalidad, donde no hay industria ni empleo estable, con servicios muy precarios y una sociedad dividida.

No solamente existen clivajes regionales muy claros (donde Keiko Fujimori tiene apoyo en Lima y la costa norte, y Roberto Sánchez en el Perú rural y el sur andino), sino que hay múltiples divisiones e insatisfacciones respecto a cómo ha funcionado el país, a pesar del tan mencionado crecimiento y estabilidad e